Hay varias formas de corregir la miopía. Las gafas y las lentillas la compensan a diario. La cirugía refractiva puede reducir o eliminar la dependencia de las gafas en el adulto, tras un estudio que confirme que los ojos son aptos. La elección depende del grado de miopía, del grosor y la forma de la córnea, de la edad y del estilo de vida.
Puntos clave
- Gafas y lentillas: sencillas, reversibles, a renovar.
- Láser sobre la córnea: LASIK, PRK o SMILE, según la córnea y la corrección.
- Implante (ICL): una opción a valorar en algunas miopías altas o córneas finas.
- Ninguna técnica sirve para todos: el estudio preoperatorio decide.
Gafas y lentillas
Las gafas con lentes cóncavas son una solución sencilla y segura. Las lentillas ofrecen un campo visual más amplio y son prácticas para el deporte, pero exigen una higiene rigurosa: una mala manipulación expone a infecciones de la córnea. Ambas compensan la miopía sin modificarla, y la corrección debe revisarse con regularidad.
El LASIK
El LASIK combina dos láseres: un láser de femtosegundo talla una fina lámina de córnea y, después, un láser excímer remodela la córnea por debajo antes de reponer la lámina. La recuperación visual es rápida. Requiere una córnea de grosor y forma adecuados.
Conviene saber
Como toda cirugía, la cirugía refractiva tiene riesgos, que se explican en la consulta. El resultado varía de una persona a otra y no impide la aparición de la presbicia con la edad.
La PRK
La PRK remodela la córnea en superficie, sin lámina. Conserva más grosor corneal y es adecuada sobre todo para córneas finas y personas expuestas a golpes. La recuperación es más progresiva y los primeros días son más molestos que con el LASIK.
El SMILE
El SMILE utiliza un láser de femtosegundo para esculpir una fina lente de tejido dentro de la córnea, que se extrae por una pequeña incisión. No crea lámina. Sus indicaciones se valoran caso por caso en el estudio.
Los implantes (ICL)
Cuando la miopía es alta o la córnea demasiado fina para el láser, puede plantearse un implante fáquico (ICL): una lente blanda colocada dentro del ojo, delante del cristalino natural, que se conserva. El implante puede retirarse. Hacia los 50 años, o si empieza una catarata, también puede valorarse sustituir el cristalino por un implante.
¿Quién puede operarse?
La cirugía refractiva se dirige en general a adultos de más de 18 años, con una miopía estable desde hace al menos un año, sin enfermedad de la córnea (como el queratocono) ni otra enfermedad ocular evolutiva. Se aplaza durante el embarazo y la lactancia. El estudio preoperatorio (topografía, grosor corneal, examen completo) determina si una técnica es adecuada y cuál. Más información: ¿Soy candidato? y LASIK o PRK: la comparativa.
Para saber más
Preguntas frecuentes
No hay una técnica adecuada para todos. La elección entre gafas, lentillas, LASIK, PRK, SMILE o implante depende de sus ojos y necesidades; se decide con el oftalmólogo tras un estudio.
La remodelación de la córnea es duradera en la mayoría de los casos. Es posible una ligera regresión, y la presbicia aparecerá con la edad como en todo el mundo.
Sí, el láser corrige ambos en el mismo acto cuando la córnea lo permite.
En Francia no la cubre el seguro público de salud. Algunas mutuas ofrecen una ayuda; consulte con la suya.
Esta información general no sustituye a una consulta: solo un examen oftalmológico permite establecer un diagnóstico y valorar un tratamiento adecuado.